domingo, diciembre 02, 2007

FIN DE SEMANA RURAL

Por fin nos fuimos a Torrecillas de La Tiesa (Cáceres). Salimos el viernes casi a las 6:30, algo más tarde de lo previsto. Está a 240 kms de Madrid. Como la carretera es buena, llegamos en un par de horas. Ya nos esperaban los otros 6 (éramos 10), y enseguida nos pusimos a comer, una de las principales actividades del fin de semana junto con salir a andar. La casa es una pasada, totalmente recomendable.

http://www.suertedelosmozos.com/web/inicio.htm

Es enorme, con baño en cada habitación, salón y cocina grande. Con muchísimo terreno alrededor en el que hay, piscina, horno de leña, barbacoa, caballos y ovejas. No está en el pueblo, sino en mitad de la carretera. Tranquilidad absoluta.




Nuestra habitación:

Está a 20 kms de Trujillo, que es una población preciosa, con una plaza impresionante, y unas calles de esas que parece que estás en otro siglo y te vas a encontrar al mismísimo Pizarro, el personaje más ilustre que ha dado a la Historia. Si vais no dejéis de visitar el Mesón La Troya, el más conocido de su plaza. Soy fan de los bares con fotos de famosos y el dueño. Este es el colmo, las paredes están llenas de fotografías de su anciana dueña junto a numerosos famosos. Desde Chaves hasta La Frontera, pasando por Antonio Resines. Mi favorita es la foto con José Luis López Vázquez.

Otra cosa que me encanta es las tiendas de fotos de los pueblos, con fotos de bodas, o de carvanal, por ejemplo. Vimos una cuyo escaparate no tenía desperdicio. Mezcla de novias, chicos desnudos, niños en bolas de nieve... ¡Mirad!





La primera noche cenamos y nos pusimos a charlar al calor de la chimenea. Nos levantamos a las 9 para salir a andar y ver cosas. Fuimos a las ruinas de un castillo desde el cual se observaban muchísimos buitres negros. Después fuimos a ver el Salto del Gitano, donde habitan unas 100 parejas de buitres. Luego hicimos una ruta andando de tan solo una hora por una zona de umbría preciosa. Estaba llena de madroños, alcornoques y encinas retorcidos. Había una Fuente de la Parra, que tenía un árbol que parecía que iba a salir Christopher Walken con su hacha. Es una rutilla corta pero muy recomendable. Además al ser de umbría, había una temperatura muy agradable. A Juan le costó hacerla y F. tenía agujetas en los gemelos. (¡A ver si tenemos más aguante, cariño!). Nos fuimos a casa y almorzamos, algo tarde, codillo y puré de patata que traíamos ya hecho desde Madrid, comprado en una tienda alemana. De postre, bombones y tres tartas. Fue el momento para dar sus regalos a los 5 cumpleañeros. Yo ya sabía que a mí me iban a dar dinero para el billete a Londres. Descansamos y nos fuimos a dar una vuelta por Trujillo. Cuando volvimos pusimos algo de picar y la TV, y nos enteramos del atentado. Ojalá les cojan pronto y les metan en la cárcel, y se pudran en ella. Espero que no se negocie con ETA, que no les den nunca el beneficio de la duda a quienes asesinan de esa manera, a quienes dejan tan claro sus fines y sus medios. Para mí, lo contrario es deshonrar la memoria de los asesinados. Las imágenes de su familia llorando son desgarradoras. Hoy nos levantamos a la misma hora con la intención de hacer una ruta a pie de tan solo 2 horas, o sea, nada para lo que solíamos hacer cuando hacíamos más estas cosas. Pero hay que entender que no todo el mundo está preparado. Pues estábamos junto a los coches listos para salir cuando Marisa pisó una piedra, con tan mala suerte que se lo torció. Así que cancelamos la marcha. Se decidió ver algún pueblo en coche. De todas formas, no hubiésemos podido hacerla porque al conducir unos kilómetros nos invadió una niebla baja y espesa que nos lo hubiera impedido. En fin, pues nada, en coche de aquí para allá, y luego a casa a comer pasta fresca con nata, salmón y sucedáneo de caviar. Y de vuelta enseguida para evitar el tráfico.

Qué bien sienta salir del entorno y hacer algo fuera de lo habitual, acompañado de tan buenos amigos. Me gustaría volver a viajar lejos con ellos, como cuando hemos ido a USA, India, Islandia, etc. Tengo suerte de tener el novio que tengo, y encima tan buenos amigos. De los que hemos ido hay dos a quienes conozco desde hace más de veinte años, otros tres llegaron después, y luego han completado el grupo los que nos hemos echado pareja. La expresión echarse pareja no me convence, porque no sé porqué cuando se dice “fulanito se ha echado pareja” me suena a algo voluntario, como el que dice “menganito se echado un nuevo desodorante”. Serán figuraciones mías.

Al llegar a casa he leído el myspace de un cantante al que le he hecho una letra para su CD, a la venta desde la semana pasada. Aún no lo tengo y los comentarios me han puesto los dientes largos. Mañana quedo con él para que me lo pase.

Después de un fin de semana así, uno afronta el lunes de otra manera, cargado de energía. ¡Y la semana que viene sólo tiene tres días laborales!